Ya van dos semanas con estos achaques de viejis- como dice mi indudable enamorado- siento que mi cuerpo no tiene más voluntad para aguantar.Pero ahí está su amiguete, insistiéndole que se puede porque él aún está operativo. Cerebro, cerebro, cánsate de pensar y ríndete por lo menos una vez.
Fueron ocho los médicos que me vieron pasear por consultorios,camilla y baño.
El primero fue un Dermatólogo, que entre otras cosas me estafó, me diagnosticó algo que no era sino parecía. Fiel al principio inicial de la investigación, se quedó con el método de la observación. Lo cual no fue suficiente, con las complicaciones posteriores pude comprobar su desinterés por el paciente. Su actitud no me agradó, dijo que debía aguantar los síntomas. Esperar, sólo esperar necesitas - dijo con sus gestos de grandeza.
El segundo: Un charlatán con sentido lógico. Sorprendió a mi mamá con más de mil palabras por minuto, de donde se resume : todos somos Medicina General,pero es criterio básico antes de recetar o indicar algo a un paciente HACERLE PRUEBAS de laboratorio. Lógico, pero al mencionar el descuento a 90 soles volamos a Essalud, nuestra última opción. Las razones ya son re reconocidas por infinidad de peruanos. Así es la vida, las enfermedades serias te agarran misionero, ni modo nos queda el celeste que nos cuesta mensualmente.
Tercero. Reservado y serio,cubierto de bata blanca. Con escritura sumamente pachorra y dudosa redactaba lo que me pondrían. Regañó a mi mamá por creer que mis síntomas pasarían solos, como refirió el primer médico, lo que siguió fue quedarme internada en la Sala de Observación. Algo nice en las novelas como películas, pesarosa era mi sentir esa noche. No sabía ya, qué creer y a quién, ¿qué me pasaba?
Llegó el suero a mis venas y quedé dormida, ese relajo de poder dormir se lo agradecía en pensamiento.
Cuarto. Señora de cabellos negros, en medio de la somnolencia leía en sus labios preguntar cómo me sentía, supongo que dije bien, porque después de tres días podía dormir.
Quinto. Rubia trigueña con flecos cortos, la vi y pensé - ella es la regia- tenía sus años,pero se le veía bien. Estando como estaba yo, sus cuidados personales como voz profesional sobresalían. Ella fue la primera en decirme que estaría bien, no como el médico necio que me designó ESPERAR. Luego de oírla no recuerdo más, mi cuerpo saludó a los efectos farmacéuticos.
Sexto. Varón, desde que entró a la Sala de Observación, faroleaba sobre su hijo 'el pintón del cole' ¿A quién habrá salido? se decía mientras esperaba que sus colegas (técnico y enfermera de guardia) respondieran que a él obviamente. Eso no pasó, fue el lado cómico.
Me dio de alta, apuntó en mi receta pastillitas mágicas de impacto limitado para mi síntoma. Recalcó que debería verme un especialista, no podía recetarme más, la urgencia había disminuido considerablemente.
La señorita ,técnica en enfermería, se ofreció a ayudarme a conseguirla para el día siguiente. Acepté agradecida sin saber lo que me esperaba.
Séptimo. Señorita con maquillaje respingado, digna de una villana. Me lastimó fuertemente los brazos con sus pruebas burdas. Sabiendo que sufría extrema sensibilidad,se lo dije llorosa en el primer corte, continuó con otros 3. Lo siguiente fue pedirle que me dijera qué tengo y me recete algo para el dolor que me lanzó con perversidad. Se negó la sanguinaria declarando que ella solo ve pieles, no dolores. "saca tu cita por teléfono para Medicina", refirió en actitud cuchufleta. Otra Dermatóloga sin vocación de servicio.
Octavo. Profesional, humano y sensato como el primer médico de Essalud que me atendió. Me recetó de inmediato ampolletas para bajar la inflamación que mi piel evidenciaba nuevamente,sobretodo mis pies. Hasta respirar dolía, incluso me dio descanso médico. Así fui a casa.
Actualmente estoy bajo estricto régimen de sopas dietéticas, pastillas y ampolletas. Dicen que el tratamiento es para un mes apenas, ya con los resultados de mis exámenes me darán otras indicaciones. Según la villana si salen los índices elevados será perenne toda la vida, según mi sentir biológico creo que lo mío es otra cosa. Me sentí bien con la medicina por dos días. Al retornar al trabajo siento dolor de punta a punta, los escalofríos están presentes, las manos y pies se calientan,los pulmones duelen. Le hecho la culpa al aire acondicionado, pues cuando estaba en casa no sentía ello, sino mejoría. Ya me estaba alegrando de mi mejora. Creo fue demasiado pronto, debo esperar a esos benditos resultados, luego verme con Medicina General, ya no con Dermatólogos.
Uso gafas negras hasta de noche, siento dolor y frío casi todo el día, mis cinco sentidos están activos al extremo.El tiempo que me resta solo quiero dormir ¿Por qué no lo entienden? y se les hace más fácil pensar que soy presumida, nerviosa,delicada, exagerada,enfermiza y etc etc de adjteivos que voy escuchando. Quisiera yo intercambiar papeles, a ver cómo les toca todo esto.
Fueron ocho los médicos que me vieron pasear por consultorios,camilla y baño.
El primero fue un Dermatólogo, que entre otras cosas me estafó, me diagnosticó algo que no era sino parecía. Fiel al principio inicial de la investigación, se quedó con el método de la observación. Lo cual no fue suficiente, con las complicaciones posteriores pude comprobar su desinterés por el paciente. Su actitud no me agradó, dijo que debía aguantar los síntomas. Esperar, sólo esperar necesitas - dijo con sus gestos de grandeza.
El segundo: Un charlatán con sentido lógico. Sorprendió a mi mamá con más de mil palabras por minuto, de donde se resume : todos somos Medicina General,pero es criterio básico antes de recetar o indicar algo a un paciente HACERLE PRUEBAS de laboratorio. Lógico, pero al mencionar el descuento a 90 soles volamos a Essalud, nuestra última opción. Las razones ya son re reconocidas por infinidad de peruanos. Así es la vida, las enfermedades serias te agarran misionero, ni modo nos queda el celeste que nos cuesta mensualmente.
Tercero. Reservado y serio,cubierto de bata blanca. Con escritura sumamente pachorra y dudosa redactaba lo que me pondrían. Regañó a mi mamá por creer que mis síntomas pasarían solos, como refirió el primer médico, lo que siguió fue quedarme internada en la Sala de Observación. Algo nice en las novelas como películas, pesarosa era mi sentir esa noche. No sabía ya, qué creer y a quién, ¿qué me pasaba?
Llegó el suero a mis venas y quedé dormida, ese relajo de poder dormir se lo agradecía en pensamiento.
Cuarto. Señora de cabellos negros, en medio de la somnolencia leía en sus labios preguntar cómo me sentía, supongo que dije bien, porque después de tres días podía dormir.
Quinto. Rubia trigueña con flecos cortos, la vi y pensé - ella es la regia- tenía sus años,pero se le veía bien. Estando como estaba yo, sus cuidados personales como voz profesional sobresalían. Ella fue la primera en decirme que estaría bien, no como el médico necio que me designó ESPERAR. Luego de oírla no recuerdo más, mi cuerpo saludó a los efectos farmacéuticos.
Sexto. Varón, desde que entró a la Sala de Observación, faroleaba sobre su hijo 'el pintón del cole' ¿A quién habrá salido? se decía mientras esperaba que sus colegas (técnico y enfermera de guardia) respondieran que a él obviamente. Eso no pasó, fue el lado cómico.
Me dio de alta, apuntó en mi receta pastillitas mágicas de impacto limitado para mi síntoma. Recalcó que debería verme un especialista, no podía recetarme más, la urgencia había disminuido considerablemente.
La señorita ,técnica en enfermería, se ofreció a ayudarme a conseguirla para el día siguiente. Acepté agradecida sin saber lo que me esperaba.
Séptimo. Señorita con maquillaje respingado, digna de una villana. Me lastimó fuertemente los brazos con sus pruebas burdas. Sabiendo que sufría extrema sensibilidad,se lo dije llorosa en el primer corte, continuó con otros 3. Lo siguiente fue pedirle que me dijera qué tengo y me recete algo para el dolor que me lanzó con perversidad. Se negó la sanguinaria declarando que ella solo ve pieles, no dolores. "saca tu cita por teléfono para Medicina", refirió en actitud cuchufleta. Otra Dermatóloga sin vocación de servicio.
Octavo. Profesional, humano y sensato como el primer médico de Essalud que me atendió. Me recetó de inmediato ampolletas para bajar la inflamación que mi piel evidenciaba nuevamente,sobretodo mis pies. Hasta respirar dolía, incluso me dio descanso médico. Así fui a casa.
Actualmente estoy bajo estricto régimen de sopas dietéticas, pastillas y ampolletas. Dicen que el tratamiento es para un mes apenas, ya con los resultados de mis exámenes me darán otras indicaciones. Según la villana si salen los índices elevados será perenne toda la vida, según mi sentir biológico creo que lo mío es otra cosa. Me sentí bien con la medicina por dos días. Al retornar al trabajo siento dolor de punta a punta, los escalofríos están presentes, las manos y pies se calientan,los pulmones duelen. Le hecho la culpa al aire acondicionado, pues cuando estaba en casa no sentía ello, sino mejoría. Ya me estaba alegrando de mi mejora. Creo fue demasiado pronto, debo esperar a esos benditos resultados, luego verme con Medicina General, ya no con Dermatólogos.
Uso gafas negras hasta de noche, siento dolor y frío casi todo el día, mis cinco sentidos están activos al extremo.El tiempo que me resta solo quiero dormir ¿Por qué no lo entienden? y se les hace más fácil pensar que soy presumida, nerviosa,delicada, exagerada,enfermiza y etc etc de adjteivos que voy escuchando. Quisiera yo intercambiar papeles, a ver cómo les toca todo esto.
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