Me aconsejan soportar los gritos de quien presume conocerme, me piden paciencia a los que no escuchan u olvidan mi voz.
Hoy visitó éstas cuatro paredes una persona directa y quizá el que menos peque de hipocresía. Me habló de sus creencias.
Él cree que no debo estar aquí, me recomendó no ingresar al callejón de la vivienda porque siempre significará un riesgo para mí. Hoy fue la fractura, mañana puede ser otro hecho de mayor gravedad. Dijo claramente que debería estar en casa de mi madre o de mi enamorado, no aquí. En resumidas cuentas no me conviene. Yo sabía de esto, esas afirmaciones vienen de la misma persona que piensa que me botaron del anterior predio, que no pude sostener el sueño y fui rechazada, que la economía me derrotó y por eso estoy aquí.
Otra figura me recuerda que ahora debo someterme a la autoridad de quien domina estos lares, levanta la voz y me dice "No eres perfecta, debes sólo obedecer y aceptar lo que diga el corazón de otro. El dinero es lo que mueve el mundo, convéncete, estás viva gracias al dinero." Me conoce poco, ¿Acaso alguien es perfecto aquí o allá?
Siempre he sido agradecida con el buen trato, la buena conducta, las consideraciones y el respeto de mis receptores. Valoro la sinceridad en sobremanera. Desprecio los gritos, las presunciones hirientes incluso de quien se supone las merece o debe conocerme.
De lo que han comentado hasta hoy, poco hay de verdad, son falacias que sacan a relucir la personalidad de cada uno. Ahí va la explicación solicitada y necesaria para las ánimas.
Estoy aquí porque no renuncio a mi meta de ser profesional a corto plazo, llevo más cursos este ciclo, mis horarios son complicados para trabajar durante el día o la tarde. Por esa última razón he accedido a un crédito cuyo pago lo haré a largo plazo, fue prometedora la propuesta, aún así _ sépase bien _ fue la última de mis últimas opciones.
Estoy aquí porque enfermé y para mi contratista le fue más cómodo no renovarme, conseguí otro empleo por las ansias de conservar la independencia,pero pagaban muy poco para sus exigencias y controles.
Estoy aquí porque pienso que el compromiso de un colaborador se debe reflejar en el sueldo y que él debe disfrutar de toda la actividad laboral, sino el resultado no será bueno.
Debo conseguir prácticas pre profesionales.
Estoy aquí porque pensé en mis padres como soporte emocional efectivo tras el rompimiento de mi noviazgo, aunque ellos lo llamen fracaso y critiquen. Incluso si esto no haya sido mi culpa, quise estar con ellos porque la desolación era intensa aquellos días.
Una vez recuperada, cogeré las cajas y, Dios mediante, iré a mi propia casa.
Hoy visitó éstas cuatro paredes una persona directa y quizá el que menos peque de hipocresía. Me habló de sus creencias.
Él cree que no debo estar aquí, me recomendó no ingresar al callejón de la vivienda porque siempre significará un riesgo para mí. Hoy fue la fractura, mañana puede ser otro hecho de mayor gravedad. Dijo claramente que debería estar en casa de mi madre o de mi enamorado, no aquí. En resumidas cuentas no me conviene. Yo sabía de esto, esas afirmaciones vienen de la misma persona que piensa que me botaron del anterior predio, que no pude sostener el sueño y fui rechazada, que la economía me derrotó y por eso estoy aquí.
Otra figura me recuerda que ahora debo someterme a la autoridad de quien domina estos lares, levanta la voz y me dice "No eres perfecta, debes sólo obedecer y aceptar lo que diga el corazón de otro. El dinero es lo que mueve el mundo, convéncete, estás viva gracias al dinero." Me conoce poco, ¿Acaso alguien es perfecto aquí o allá?
Siempre he sido agradecida con el buen trato, la buena conducta, las consideraciones y el respeto de mis receptores. Valoro la sinceridad en sobremanera. Desprecio los gritos, las presunciones hirientes incluso de quien se supone las merece o debe conocerme.
De lo que han comentado hasta hoy, poco hay de verdad, son falacias que sacan a relucir la personalidad de cada uno. Ahí va la explicación solicitada y necesaria para las ánimas.
Estoy aquí porque no renuncio a mi meta de ser profesional a corto plazo, llevo más cursos este ciclo, mis horarios son complicados para trabajar durante el día o la tarde. Por esa última razón he accedido a un crédito cuyo pago lo haré a largo plazo, fue prometedora la propuesta, aún así _ sépase bien _ fue la última de mis últimas opciones.
Estoy aquí porque enfermé y para mi contratista le fue más cómodo no renovarme, conseguí otro empleo por las ansias de conservar la independencia,pero pagaban muy poco para sus exigencias y controles.
Estoy aquí porque pienso que el compromiso de un colaborador se debe reflejar en el sueldo y que él debe disfrutar de toda la actividad laboral, sino el resultado no será bueno.
Debo conseguir prácticas pre profesionales.
Estoy aquí porque pensé en mis padres como soporte emocional efectivo tras el rompimiento de mi noviazgo, aunque ellos lo llamen fracaso y critiquen. Incluso si esto no haya sido mi culpa, quise estar con ellos porque la desolación era intensa aquellos días.
Una vez recuperada, cogeré las cajas y, Dios mediante, iré a mi propia casa.





























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