Dolores que recuerdan nuestro punto débil de ser humanos, sentimos el quiebre de nuestra salud, vivimos intensos momentos tratando de recuperarla. Con miedo de no lograrlo forzamos a la mente a convencerse que todo estará bien, con el paso del tiempo las heridas cicatrizarán y las fracturas se harán uno.
Larga espera para el que progresa, rapidez para el que paga, privilegios para aquel con relaciones. Pasos y pasos en diferentes direcciones con el mismo interés, superioridad sobre el otro. Sufrimiento para muchos, alegría de los pocos son mitos bajo el polvo del librero brillante.
Sí, hoy estuve sentimental, casi triste pensando en todo lo que ha pasado y cómo es que el tiempo no hace su trabajo de sanar rápidamente aquellas rupturas que quedan grabadas en la memoria como si de pesadillas se tratasen.
He obligado a mi cuerpo a dormir más de una hora, no podíamos caminar. Estar sentada daba dolor de columna y punzadas en el pie enyesado, se siente el frío de su estructura con el viento pasar. Ninguna postura es cómoda en estas condiciones. Las películas no funcionan.
Recordé tantos lugares que he visitado y los que me quedaron pendientes, cierro los ojos prometiendo visitarlos de todas maneras. Estando en ese trance suena el móvil, es la llamada de uno de mis amigos de la universidad, dudo en contestar pues dicen que el tono de voz revela el estado de ánimo. Ignoro el primer intento, me doy el tiempo de respirar.
Otra vez lo intentó, contesté ya tranquila y desvié las preguntas emocionales con cuestiones netamente universitarias, lo más importante si hablamos de realismo. Las emociones pasarán, los hechos quedarán y entonces quiero mantenerme informada.
La noticia es que han avanzado mucho con las tareas, trabajo grupal en curso, fotografías acumuladas de forma individual y sin noticias del tema para el control de lectura. Por lo último me alegro. Despido el motivo de la llamada con un sms pues la señal no anda bien y no escuchaba a mi amigo.
De alguna u otra forma he de recuperarme, hoy es sábado y lo normal es que vaya al cine, una o dos funciones por día, sino hacer todas las tareas del lunes y martes para estar libre el domingo para la familia ahora, antes para él, para el "nosotros" que se extraña.
Antes del accidente le prometí a mis felinos un baño relajante que resalte su belleza y puedan dormir en cama, se salvaron supongo, al menos el machito. Sori esta súper cochinito, mi mamá no se atreve a cogerlo y bañarlo menos, teme a los arañones. Sakina en cambio se mantiene limpia, es una gatita tranquila y hogareña, es probable que aún no la posea la luna llena. Ellos son la compañía silenciosa que hace tolerable estos días de descanso médico.
Larga espera para el que progresa, rapidez para el que paga, privilegios para aquel con relaciones. Pasos y pasos en diferentes direcciones con el mismo interés, superioridad sobre el otro. Sufrimiento para muchos, alegría de los pocos son mitos bajo el polvo del librero brillante.
Sí, hoy estuve sentimental, casi triste pensando en todo lo que ha pasado y cómo es que el tiempo no hace su trabajo de sanar rápidamente aquellas rupturas que quedan grabadas en la memoria como si de pesadillas se tratasen.
He obligado a mi cuerpo a dormir más de una hora, no podíamos caminar. Estar sentada daba dolor de columna y punzadas en el pie enyesado, se siente el frío de su estructura con el viento pasar. Ninguna postura es cómoda en estas condiciones. Las películas no funcionan.
Recordé tantos lugares que he visitado y los que me quedaron pendientes, cierro los ojos prometiendo visitarlos de todas maneras. Estando en ese trance suena el móvil, es la llamada de uno de mis amigos de la universidad, dudo en contestar pues dicen que el tono de voz revela el estado de ánimo. Ignoro el primer intento, me doy el tiempo de respirar.
Otra vez lo intentó, contesté ya tranquila y desvié las preguntas emocionales con cuestiones netamente universitarias, lo más importante si hablamos de realismo. Las emociones pasarán, los hechos quedarán y entonces quiero mantenerme informada.
La noticia es que han avanzado mucho con las tareas, trabajo grupal en curso, fotografías acumuladas de forma individual y sin noticias del tema para el control de lectura. Por lo último me alegro. Despido el motivo de la llamada con un sms pues la señal no anda bien y no escuchaba a mi amigo.
De alguna u otra forma he de recuperarme, hoy es sábado y lo normal es que vaya al cine, una o dos funciones por día, sino hacer todas las tareas del lunes y martes para estar libre el domingo para la familia ahora, antes para él, para el "nosotros" que se extraña.
Antes del accidente le prometí a mis felinos un baño relajante que resalte su belleza y puedan dormir en cama, se salvaron supongo, al menos el machito. Sori esta súper cochinito, mi mamá no se atreve a cogerlo y bañarlo menos, teme a los arañones. Sakina en cambio se mantiene limpia, es una gatita tranquila y hogareña, es probable que aún no la posea la luna llena. Ellos son la compañía silenciosa que hace tolerable estos días de descanso médico.
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